Valorant tiene más de 25 agentes y no hace falta aprenderlos todos. Uno sencillo por rol, una sensibilidad razonable y cinco hábitos de puntería: con eso dejas de ser el último del equipo.
La puntería se entrena en el campo de tiro, no en ranked. Imagen ilustrativa.
Agentes para empezar, por rol
Brimstone (Controlador)
El más fácil para empezar: pones los humos haciendo clic en un mapa, sin lineups que memorizar. Su incendiario y su definitiva ganan rondas sin necesidad de puntería.
Killjoy (Centinela)
Su torreta y su bot de alarma vigilan por ti y avisan de los flancos. Información gratis mientras aprendes los mapas.
Sage (Centinela)
Muro, cura y resurrección: ayudas al equipo aunque no ganes duelos, y sus habilidades perdonan los errores de las primeras partidas.
KAY/O (Iniciador)
En su versión básica solo tienes que lanzar flashes. Crece contigo: el cuchillo de supresión y la definitiva le dan techo cuando mejores.
Cinco hábitos para acertar más
Baja la sensibilidad del ratón. Casi todos los novatos la llevan altísima: prueba una sensi baja y acostúmbrate a apuntar moviendo el brazo, no solo la muñeca.
Lleva la mira a la altura de la cabeza, no al suelo. Anticipa dónde puede aparecer el enemigo y coloca ahí la cruz antes de asomar.
Quédate quieto al disparar: en Valorant, moverte mientras disparas hace que las balas vayan a cualquier parte. Para, dispara, y luego muévete.
Calienta 10 minutos en el campo de tiro antes de jugar. El modo de práctica con bots entrena la puntería sin presión.
Juega deathmatch para acostumbrarte a los duelos reales sin importarte el resultado. Diez partidas de deathmatch enseñan más que una competitiva sufriendo.
El error número uno del principianteDisparar corriendo. Si las balas no entran y no sabes por qué, casi seguro es esto: suelta las teclas de movimiento una fracción de segundo antes de apretar el gatillo.
Para terminar
Un agente sencillo jugado bien vale más que cinco agentes jugados mal. Elige uno y dale veinte partidas.